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domingo, 6 de octubre de 2013

Diario húmedo de gusanos y espejos

Escrito por David Araya

Un instante está compuesto de sentimientos y/o pensamientos. Los instantes pueden tener duraciones variables. Los instantes forman un continuo y cuesta distinguir donde inicia o donde termina un instante particular.

Ejemplo, mientras camino alzo la mirada, los ojos claros y profundos de un hermoso rostro de una mujer cualquiera me miran fijamente. La conexión interpersonal pudo durar solo un segundo pero el instante producido por la combustión interna provocada por esa mirada duró minutos. A otros les puede llegar a durar horas.
La verdad, ha durado horas, quizás llegue a durar días, porque aún lo siento.
(El instante utilizado como ejemplo fue adoptado por el autor el sábado 5 de octubre y su duración no ha podido ser determinada)


Jueves 19 de septiembre

Calor. Bochorno. Un suéter crucificado llorando gotas. Olor a perro mojado, tierra mojada. Sudor.
El calor no proviene del ambiente, nace de la tierra para subir a través de mis pies y se esparce homogéneamente en todo mi cuerpo, de adentro hacia afuera. Es como si mi cuerpo en un profundo acto de ósmosis quisiera expulsar parte del agua por la que está compuesto. Es como si me hinchara y me comprimiera al mismo tiempo.
Un bus. La conciencia.
El viento intenta sacar el calor interno y llevárselo lejos pero no lo logra por mucho tiempo, le falta persistencia.
Una habitación sola. Mi voz. El sudor. La humedad.
(El instante dura alrededor de 5 horas)

Viernes 20 de septiembre

Solo, rodeado de gente.
Ella, perdida, tal vez busque pero al fin de cuentas no encuentra.
El, repugnante, absurdo en su elegancia.
Sonrisa hipócrita acompañada de un gesto de aprobación.
La hoja en blanco, el lapicero en la mano.
Incomodidad de mis órganos internos. Saben que la membrana que los cubre no ha aprendido a impermeabilizarlos de tanto absurdo.
Voz delicada, ¡Pronunciando tanta estupidez!
La insensibilidad muda.
Montón de gusanos luchando por aparearse en una pila de barro excesivamente saturado de humedad. Yo. Gusano. La suciedad me invade.
(El instante dura 15 minutos aproximadamente)

Sábado 21 de septiembre

Se inicia pronunciando algunas palabras.
A continuación se escucha el reflejo del pensamiento propio que rebota en un espejo que muestra el rostro de otra persona. Varias personas. Todas las personas.
Para continuar se debe reflexionar profundamente o superficialmente, según el grado de interés que el reflejo proveniente del espejo haya provocado.
Se pronuncian otras palabras producto de la reflexión y se repite el ciclo indeterminadamente.
En el momento en que ya no hay más espejos para reflejar y por lo tanto para reflexionar se prosigue con un disco de Pink Floyd.
The rain fell slow,
down on all the roofs of uncertainty.
(El instante dura aproximadamente 8 horas con 40 minutos)

Domingo 22 de septiembre

1. 2. 3. Me sumerjo en la masa viscosa. El estómago quiere salir por la boca. Cada una de mis entrañas se impulsa, sin éxito, hacia todos los lugares.
La pasividad de sentir que el cuerpo sobra. El deseo de que todos los cuerpos sobren.
¿Qué busco?
Explotar en una cantidad no cuantificable de partículas, o acaso menos que partículas, que se dispersen en todo el universo.
Estar en todo lugar y al mismo tiempo ser consciente de la existencia de mi individualidad. Ser un Aleph. Tal vez ya formo parte del Aleph pero no he logrado encontrarlo en el sótano.
(El instante es de duración eterna, interrumpido por los demás instantes)

Conclusión preliminar

Los instantes combaten entre ellos, se interrumpen mutuamente sin piedad, para no morir completamente. Todos en cierto sentido son eternos, solo buscan otro cuerpo, otra conciencia que los adopte.

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