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sábado, 28 de abril de 2012

Lo que viene con las lluvias...

Escrita por: Andrés Jiménez C.

Las primeras lluvias anuncian un sin número de avatares a los pobladores de una ciudad. Hará que las sendas cobren un sentido particular y hará necesario que se desempolven las indumentarias para la protección contra el agua, con esto saldrán variedades multicolores y multiformes de sombrillas y paraguas, dibujando un cuadro singular en el transitar.

También llegarán esas tardes de lluvia constante que nos evoca la nostalgia de pasados recientes y la esperanza de presentes cercanos.
Provocará que nos mojemos las ropas en nuestros caminos, que se generen charcos en las aceras y en las calles; incitará que nos refugiemos en pequeños techos a la orilla de las sendas, que busquemos arcoiris luego de las lluvias, que sintamos el agua bajar por nuestros cabellos y cuerpos. 

Miraremos el agua transcurrir por los caños de las ciudades, evocando la imagen de pequeños riachuelos urbanos que se dirigen hacia el mar. Se harán escuchar los cantos de los pájaros que nos invitan a alzar el vuelo y cantar junto a ellos, pidiendo a la diosa lluvia un poco más de su preciado tesoro.

Y...por supuesto...con las primeras lluvias, se cuela y se penetra el mejor de los olores del mundo, el de la tierra mojada. Olor que nos refleja que las ciudades se encuentran emplazadas sobre espacios naturales y de tierra. 
No hay nada como ese olor, el mismo hace que nuestra parte instintiva salga del olvido y nos recuerde esa conexión inexorable que tenemos con la Tierra, hace que nos transportemos a parajes naturales y vivamos un momento sin tiempo. Es un olor que no se deja encapsular ni recordar, si no tan sólo vivir en el instante, olor que dura unos cuantos segundos o minutos pero que en su presencia se convierte en largos momentos de plenitud.

Esas gotas que caen del cielo, un poco extrañas, nos traen muchas sorpresas y aventuras, percibamos sus tesoros y salgamos a disfrutarlos.


1 comentario:

  1. que lindos pensamientos, bastante poético. A mi también me encanta el invierno, tal vez más que el verano, tiene más aspectos positivos que la gente pasa por alto; pero que has sabido plasmar en pocas palabras.. =)
    excelente!

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