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domingo, 1 de febrero de 2015

Una cucharada de la CELAC en la UCR

Por: Adrián Valenciano S.

¡Hay que estudiar, hay que estudiar, el que no estudia se parece a Nicolás! De esta forma, un grupo de unas 50 personas cantaban, quienes se adornaban con pancartas, gorras, suéters y camisas con la bandera venezolana (Grupo 1). Cuando se iban aproximando al costado norte del auditorio de Derecho, otro grupo de menor tamaño (¿y qué importa el número?) los esperaba con los brazos entrecruzados para evitar su paso (Grupo 2).

A esta altura yo no sabía lo qué pasaba, no sabía quién convocó, ni qué reclamaban los grupos, yo era un espectador más. El encontronazo inicial fue intenso. Cuando quedó el Grupo 1 y el Grupo 2 cara a cara, muchos se quedaron fríos, no sabían qué hacer ni qué decir. Cuando un señor entrado en años (unos 60 y del Grupo 2) decide romper el hielo tirando al suelo una pancarta del Grupo 1, yo esperaba que la cosa se descompusiera un poco, pero ¡No! Un compañero rápidamente le llamó la atención y exigió respeto.


Debo admitir que eso me desmotivó, por la adrenalina que sentía en ese momento quería ver algo más, pero eso no iba a suceder; ni en ese momento ni en los siguientes 50 minutos que permanecí en el lugar.

Si bien yo no estaba del todo informado de la actividad a realizarse en el Auditorio, algo sí tenía claro y es que Nicolás Maduro Moros NO iba a asistir a dicha actividad, entonces me pregunté: ¿Qué sucede con esta gente? (tanto Grupo 1 y Grupo 2) ¿Por qué han venido hoy acá? ¿Quién quiere que los escuche, o en el mejor de los casos, los grabe y entreviste?

¡Chávez no se murió, Chávez no se murió, Chávez se hizo millones, se hizo millones, Chávez soy yo! Ese era el nuevo grito de guerra. ¿Guerra? Sí guerra, cual Guerra Fría. Grupo 1 y Grupo 2 hicieron eso durante 50 minutos, guerra de palabras, discusiones que flotaban, pancartas con mensajes y consignas para el Gran Ausente, pero ¿al final? Nada.

¡Aaaaaaaaaleeeeeeeeerta, alerta, alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina! Era el nuevo contraataque de Grupo 2. Mientras tanto el 1 -que ya estaba acorralado a ambos flancos por Grupo 2- seguía discutiendo e intercambiando palabras vacías y al aire.

-¡Pipis!

-Asesinos.

-¡Vividores!                        

-¡Fascistas!

-¿Quién llegó?

-Evo, Evo.

-¡Fuerza Evo!

-¡Viva Bolivia!


¿Evo Morales Ayma? Claro, él es quien está hoy acá, pero: ¿Maduro? ¿No vino? No, tal vez alquiló todo un piso en el hotel Marriot o está en Nicaragua con el Comandante en Jefe, o anda cenando con Villalta,  o se fue a volar con un Pajarito. ¿Para mí? Vino el doble de Maduro.



Foto por: Adrián Valenciano S.

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